Te odiaría y no me sería compicado,
porque tengo cada motivo clavado entre mis ojos.

Te odiaría porque tus nervios me pellizcan,
porque me privas del beso de buenas noches,
porque a veces me dejas por un par de días,
te odiaría porque a veces no me entiendes,
porque todos mis mensajes ya no llegan igual,
porque olvidas recibir mis abrazos.
Te odiaría sin mucho esfuerzo
porque te cuesta perdonarme,
porque me quitas tu atención,
porque ya no lees mis poemas,
porque olvidas ingresar a mi sitio,
porque no reacciones a mis rimas,
porque quieres terminar mi eterno otoño.
Te odiaría sin miedo,
porque ya no escuchas mi lista de reproducción,
porque esas canciones te son solo sonidos,
porque te olvidaste de mis regalos,
porque sales a la calle sin despedirte,
porque llegas en silencio,
porque duermes y no me sueñas,
porque no sientes las fuerzas de mis esfuerzos,
Te odiaría sin arrepentirme,
porque te callas y callas tus besos,
porque ya no me esperas,
porque escribo con mala ortografía
y ya no me corriges,
porque no te gusta mi peinado,
porque estas “en línea” y no es por mi,
porque ya vo brindas con vodka por nosotros,
porque llegó el verano y no es otoño…

Te odiaría y lo haría con muchas ganas;
pero… ¡rayos, cómo te amo mi amor!.