Título: Guitarra y Solo.
Editorial: Tatú.

Presentación por: Claudia C. Vaca.

Guitarra y Solo, es el poemario que Willy Andrés nos hace oír desde su soledad acompañada, un joven que oye el mundo, que escucha alegrías y tristezas, amores y desamores; disfruta la nostalgia y trasmuta todos estos sentimientos para crecer y ser cada vez un mejor ser humano que sigue soñando y luchando por la vida.

Guitarra y Solo es un conjunto de versos llenos de sencillez y profundidad, abordan el encuentro, el amor fraterno y el amor erótico con sorprendente ternura.

A continuación los que condensan la esencia de su poemario y nos incitan a reflexionar acerca de la vida, de la familia y los pequeños grandes momentos.

I
Un poema a media voz,
Para evitar una lágrima en la ciudad.

Aquí se percibe la confianza que Willy Andrés deposita en la poesía, sugiriendo que desde ella se pueden curar dolores y ahuyentar las lágrimas.

II
Tomo mi guitarra, templando mi corazón,
Suelto la melodía, letras con mucha pasión;
Invento notas, cuerdas en cada rincón,
Sol, sonrisa y suspiro es mi introducción.
Debes saber que te llevo en cada sonrisa,
Te pienso, te suspiro en cada pequeña brisa.
Entro en tu mundo, en tu vida, sin visa;
Tus ojos en mis ojos, un guiño, me invitan.
Emociones, esperas, un lento reloj.

En este fragmento vemos que: En vez de templar las cuerdas de la guitarra, se templan las del corazón para volver a amar y escribir nuevas canciones, nuevos besos, sin fronteras y con plena libertad.

III
Nuestra cita está muy cerca.
Te veo venir; no caminas, pero vuelas
En alas de algodón llegas sin conocerme;
Reconoces mi voz y un abrazo anhelas.

Eres nuestra princesa, sonrisa eterna.
Caminas con propósito, rompes cadenas.

– Niah Siara. Te amamos hija.-

Bienvenida desde la poesía al mundo de quienes te invitan, tus padres.

IV
Toma hoy lo que soy, toma lo que queda de mi corazón,
Toma mis sueños, mis suspiros y cada rincón, todo es tuyo;
Toma este barro y fabrica tus planes, moldea tu voluntad.

Inquebrantable es la fe del autor e infinita su humildad para aceptar del universo lo que éste le dé.

V
Esto no se acaba, apenas es el comienzo.
No hemos llegado al final, solo mantengo el suspenso.
No es mi afán escribir para tener gran fama,
Solo no quiero ponerle un bozal a mi alma.
No es mi preocupación rimar con elegancia,
Solo quiero dejar una agradable fragancia;

Oscar Wilde expresó muy bien lo que hace nuestro autor: “No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”.