Tanto se ha escrito de este tema, de estas palabras tan pequeñas; pero con mucho poder. Pero, con tanto para decir, con tanto para comentar… hoy y cada día, tú me preguntas -mientras miras mis ojos buscando la verdad- ¿por qué me amas?.

Te respondo sin titubear.

Sí, te amo. Porque me aceptas como soy y como estoy, porque hallas lo mejor de mi en medio de tanto desorden, porque me miras perfecto aún en medio de tantos errores, porque me convertiste en tu amor en esta distancia que a veces vencemos para vernos.

Sí, te amo. Porque sonríes y me contagias, porque me ayudas a calmar la soledad, porque tienes cada palabra justa para mi, porque ahuyentas mis sombras tan lejos que iluminas mis emociones.

Sí, te amo. Porque tomas mis manos, besas mi cuello, juegas con mi cabello, porque me miras como nadie lo hace, porque te luces en tus detalles.

Sí, te amo. ¿Se necesita razones para amarte?, solo te amo porque necesito amarte, necesito hacerlo, es necesario en gran manera, necesito este amor entre nosotros, necesito sentir que te amo.

Sí, te amo.