A veces lo hacemos solo en el pensamiento, solemos regresar donde fuimos felices. ¿Recuerdas tu infancia? – Mirar tus calles, tus travesuras; los atardeceres no cambiaron, las nubes cambiaron un poco, el aire sigue siendo el mismo.
Regresaste, viajaste al pasado, cuando fuiste feliz.

Recuerdo la emoción de mi primera publicación, recuerdo algunas de mis pausas y recuerdo que siempre regreso porque ella no puede vivir sin mí; aunque pensando bien, nos necesitamos ambos, no puedo decir las cosas si no es mi inspiración que me da las palabras, tal cual las necesito.

Ahora regreso a este grupo de letras, guardadas de manera binaria, regreso a este cofre de poemas, vuelvo a esta máquina del tiempo… solo para decir lo que debo decir.

Gracias por leerme, por esperarme.

¿Ven cómo me hace sonreir esta (mi) inspiración?.