Recuerdo cuando una rosa inspiraba,
cuando su nacimiento era sinónimo de nueva canción,
cuando sus colores eran comparados con besos,
cuando sus pétalos eran rima en versos.

Recuerdo cuando cada rosa era inocente,
cuando sus espinas eran soportadas en amor,
cuando sus caricias sanaban cualquier dolor,
cuando ellas podían perfumar cada emoción.

Recuerdo cuando una rosa enamoraba tu ilusión,
cuando se comparaba con un deseo profundo,
cuando su precio no era por todo el oro del mundo,
cuando tenerala hacía rico a cualquier vagabundo.