En este proceso de crear mi próximo libro impreso de haikus, para tener todo bajo control y no estar a último momento con correteos y afanes, creé algunos pasos (metas) para cumplir. Pero lo interesante de este punto es que cada vez miro esos pasos y quiero cambiarlos, o aumentar algo.

Hablamos de un ejemplo claro. Mi meta era terminar de escribir 99 haikus y trabajar sobre eso; pero he tenido la fuerte tentación de aumentar ese número, aunque tener 99 escritos era por una razón; pero tampoco es algo relevante.

Escuché, en su momento, que para hacer un trabajo (en mi caso) un libro, que “no deje nada en el tintero”, que saque todo lo que tengo, que haga un vacío total de mi corazón, que escriba todo lo que tenga. Es que al quedarme sin nada, así tendré la oportunidad de llenarme de nuevo con un nuevo proyecto.

Mi meta es llegar a la próxima feria del libro en Santa Cruz, con un libro de haikus, con mi tintero vacío y mi corazón lleno de emoción por entregarles algo que me emociona mucho hacer.

Amo crear haikus.