Ya se hizo costumbre, debería estar listo; pero no suele avisar,
ella se aleja en silencio, se aleja de golpe o de a poco,
no tiene la delicadeza de decirme que va a regresar,
me deja de golpe y con mis versos totalmente fuera de foco.

No es sencillo en los días que no la siento cerca.
Miro la luna para ver si puedo escribir algo pequeño,
la lluvia no inspira, no hay poesía ni algo que se le parezca.
No quiero esto, quiero escribir incluso mientras sueño.

Hay silencios, hay casas vacías, hay besos a espejos,
hay burla en el viento por no rimar con su baile,
hay tanta tinta y tan poco espacio en mis reflejos,
hay tantas flores, tanta primavera y todo de balde.

Se fue, mi inspiración, ella se fue de nuevo.
Esto es para ella, no es la primera vez que le escribo.
Mientras te espero, respiro lento y no me muevo,
a lo mejor tocas el timbre, no quiero que me pienses esquivo.

A veces escucho tus pasos cuando regresas,
llegas lento, como pensando que no noté tu ausencia,
dejas tus sueños y tu cartera en nuestra mesa,
me hago el dormido para que no notes mi impaciencia

Volverás, siempre lo haces, a veces luego de estos versos,
otra veces tardas tanto que olvido tu contacto y tus publicaciones.
Siempre vuelves, mientras tanto acumulo rimas de besos,
mientras tanto dejo estas letras, leélas entre estaciones.