Me encanta codificar, escribir códigos, ordenarlos y hasta tener un problema y buscar qué “punto y coma” me esta impidiendo seguir, me gusta ver cuando todo va tomando forma y cuando todo se acomoda de tal manera que, ese motón de letras y palabras raras cobran sentido.

Codificar y entender códigos me ayuda en muchas maneras. Considero que el hecho de que miro, casi todo el tiempo, este tipo de programación me da la facilidad de pensar diferente en algunas cosas. Ayuda mucho a ordenar mejor las ideas a ser sistemático y muy lógico.

Lo bueno de todo esto es que, con el avance de las comunicaciones, siempre tendré la oportunidad de evolucionar (si así lo puedo llamar) mediante la actualización de lo que hasta ahora se sobre codificar.

Tengo ciertas cosas que me faltan por pulir; pero estoy en el camino y así debe ser.

Así que, simplemente podemos decir (tal cual WordPress lo dice) – “el código es poesía”.