Algo De Mis Vacaciones

Les había prometido mostrarles algo sobre lo que hice en mis vacaciones. Aquí les va algunos detalles. Tuve la oportunidad de volver a mi tierra, Camiri, la tierra que me permitió aprender lo que sería de base para mi vida futura; es hermoso poder estar por esas calles por las que, siendo niño, caminé y correteé junto con otros amigos.

Algo tan sencillo como mirar los frutos en los árboles, mirarlos y aguardar cuando ya esten listo para comerlos, ver que es normal que en las casas hayan plantas frutales y no solo plantitas de adorno, por ejemplo hace mucho que no veía una planta de tuna y con frutos casi maduros, aunque no se deja pelar fácilmente no deja de ser una fruta muy rica, me hubiera gustado mostrarles con fotos cómo se pela una tuna; pero no estaban maduras todavía, queda pendiente eso, ok?.

Lo mismo pasó cuando ví la planta de la granada, genial esa fruta y ahora que lo pienso bien, hace mucho que no veía esta fruta y mucho menos en el patio de una casa. Las guayabas estaban queriendo aparecer recien, habían plantas por todos lados y las mangas casi sin nada de frutas (ya se las habían comido); igual… todo este escenario no evitó que vengan a mi mente los momentos en que trepaba estos árboles para conseguir algún fruto, geniales recuerdos.

La foto principal de esta publicación muestra El Fuerte de Lagunillas. Lagunillas es la capital de la Provincia Cordillera, un pueblo tranquilo, muy alegre y bien cálido. No pueden evitar contar sobre historias del Che y de las guerrillas que se dieron por esos lados. El Fuerte esta construido sobre una colina donde tranquilamente se puede ver en todas las direcciones, esto permitió saber si el enemigo se acercaba no importando por donde venía.

Algo que se rumorea mucho en Lagunillas es que aún hay “los enterraos”. En el momento en que se anunció las guerrillas, los lugareños comenzaron a guardar sus pertenencias (joyas, dinero, oro, etc.) en ollas que luego enterraron en diferentes lugares. Hoy en días encontraron algunos, se dice que aún hay otros por desenterrar. Quizá yo estuve encima de un enterrao… quien sabe, ¿no?. Ahí les dejo ese detallito para los aventureros y busca tesoros.

← Anterior

Siguiente →

3 Comentarios

  1. eso de los enterrados no se, me parece medio raro, recuerdo que mucha gente se compraba casa, auto, viaje, empresa y decian, es que se pillo un enterrau.

    Cuanto valdra un enterrau de puro oro? jeje cuantos Onzas traera!?

    Se ve que la pasaste bien vacacionando, saludos

  2. Antiguamente no existían bancos y comprar una caja fuerte era muy caro y atraía la atención en los pueblos chicos y también la codicia de los pícaros. Y en los tiempos de guerra la gente enterraba sus tesoros en tinajas o cajas de madera, la cosa era que se morían de peste, en la guerra o de lo que sea y se iban al más allá sin confesar sus secreto enterrado. Los pueblos de toda Bolivia están llenos de estas historias…cuando veas arder sin motivo la tierra persigue el fuego y a cavar…tal vez encuentres monedas o pepitas de oro y plata. Y si estas en Camiri, no caves tan profundo, cuidao que te salga petroleo.

  3. mmmmmmmm….. el enterrao, o entierro como le dicen otros, es sin duda algo bien llamativo e interesante dentro de las leyendas de los pueblos… en Santa Cruz tambien se habló bastante de eso…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Comparte:

Gracias por compartirlo en tus redes sociales.