No es tan fácil cuestionarse algunas cosas; es un desafío personal bastante grande, casi imposible para algunos. Preguntarse cosas que llevan a pensar sobre nuestra propia vida, sobre nuestros valores y nuestras metas.

Cada vez que festejo mi cumpleaños, 24 horas se me dan para no solo disfrutar con la familia, con amigos; pero de igual manera, tomar el tiempo para analizar hasta dónde he caminado, cómo he caminado y si aún tengo senda por andar.

Una pregunta general, ¿37 años, son muchos, pocos? –

Aún no veo la bandera a cuadros, creo que falta mucho para eso, tengo que seguir ejercitando.