Es muy probable que estas líneas nunca sean vistas -menos leídas- por los señores ministros del actual gobierno; pero aún con eso me doy la tarea de escribirlas, porque al final no lo hago por ellos, lo hago para que quede en claro lo que pienso y que se sepa mi posición.

Escuché en varias ocasiones, decir al ministro Quintana, que el movimiento autonómico en Santa Cruz debe ser detenido porque es solo el capricho de unas cuantas familias y no así de todo un pueblo. Muy lejos estoy de ser miembro de alguna de esas familias, de los que lideran este gran movimiento; pero de algo estoy seguro, soy miembro de todo un pueblo que quiere autonomía, que quiere libertad para progresar y vivir. Y estoy seguro que no soy el único que dice esto.

No hay peor ciego que aquel que no quiere ver. Una mentira dicha muchas veces, hasta el mentiroso que lo dice piensa que es verdad. Las autonomías son un deseo que millones de corazones, millones de personas lo quieren… no es solo el deseo de algunos pocos. Claro, nosotros no podemos salir en la tele para decirlo a toda Bolivia, en cambio estos ministros hablan de que las autonomías son el camino a la división del país; pero no quieren ver que ellos tuvieron la oportunidad de hacer historia marcando la unidad en Bolivia y ahora son el ejmplo -en otros países- de un gobierno fracasado… al final ellos nunca van a poder ver esto, aunque este delante de sus ojos.