Recuerdo bien esa película. Uno pensaría que los famosos bichos rojos serían otro producto de un loco que se imagina monstruos por todos lados y que matan a casi todos de los que participan de la película. Una forma bien genial de ver el mundo actual (y de siempre). Como conclusión puedo decir que no podemos hacer nada para estar lejos de lo malo de este mundo, donde vayamos nuestra naturaleza irá con nosotros.

Hoy amanecí con una noticia inquietante, aquí en Camiri asaltarón al primo de mi esposa. Todo sucedió anoche, los delincuentes se hicieron pasar por pasajeros y alejados lo asaltaron; le quitaron todo, incluso la movilidad con la que trabajaba, trató de escapar y le dispararon en el pié, gracias a Dios él ya se recupera.

Pienso. Cuando llegué a Camiri, la gran mayoría me dijo: “bienvenido a la tranquilidad, aquí pue no e como Santa Cruz, no hay tanta violencia, todo es cerca… o que dice usted…”. Podemos echarle la culpa a la policía, a las autoridades, a la misma sociedad; pero ni por cerca se nos pasa que nosotros tenemos el problema.

Ya sea Camiri, Santa Cruz, o donde estemos ahí estará nuestra naturaleza, por lo tanto ahí estará nuestra maldad.