Así llega el silencio, justo detrás de tantas idas y venidas,
¿Solo así y de repente se terminan las sonrisas?.

¿Eso es todo? – ¿ya no hay más caricias?,
¿Se secaron las lluvias de besos?,
Llegaron con el otoño pasado,
Les dio miedo este invierno;
¿El frío llega a las puertas y ya congeló los versos?.

¿Eso es todo? – no quiero darle vueltas,
No es prudente hacerlo, la herida es pequeña;
La herida es apenas y ya duele.

¿Eso es todo? – Claro que no.
Quedamos nosotros, quedamos en contacto,
Quedan los besos, quedan los abrazos,
Quedan las ganas, quedan las llamadas,
Quedan las miradas, las charlas,
Los insomnios, los poemas…

¿Eso es todo? – Claro que no.

Estás tú, este amor que no cambia.
Estás tu sonrisa eterna,
Estan tus ojos, tus nervios.

¿Eso es todo? – No…
Porque voy a seguir escribiendo.