Nadie lo ve, nadie sospecha
porque trato de sonreir normal.
Nadie tiene la mínima idea,
Solamente miran ojos rojos –
“Es por cansancio”, les digo.
Nadie mira más allá,
Solo miran de pasada,
Pero les aseguro que duele.

Hablando de dolores,
Suelen llegar sin darnos cuenta,
No hacen cita, ni llegan con maletas;
Llegan de sorpresa, llegan como inquilinos.
Se acomodan en nuestros lugares favoritos,
Acarician a nuestra mascota,
Se toman el café para fomentar el insomnio.
Cierro los ojos finjo dormir;
Pero aún así, siempre duele.

Hoy duele más que nunca,
Duele la distancia, el silencio,
la oscuridad, la soledad,
Duelen los recuerdos, duele mi suspiro,
Duelen nuestras horas,
Duele en silencio del celular,
Duele la luz de la luna;
Me duelen las nubes.

Duelen tantas cosas,
Los viajes sin sentido,
El viento del sur,
Descompuse el carrito azúl,
No te cuidé.
Duelen las horas, los segundos,
Los minutos antes del amanecer.
Me duelen tus lágrimas,
Me duele la herida que te hice,
Duele pensar en hablarte.

Me duele y no hay remedio,
Duele y es constante.