Comencé esta semana con una gran frase, la cual aún me tiene pensando y meditando; pero por sobre todo me sigue desafiando a ser la diferencia. Comparto con ustedes lo que leí: “Camina por la vida, no para dejar pasos; sino para dejar huellas”.

Todo el mundo deja pasos y muchas veces ni nos damos cuenta de ello. Consideremos un momento algo que es importante, los pasos no son, necesariamente, algo que valga la pena recordar. Decir por ejemplo: “Hice esto…”, “estuve en tales lugares”, “estudié…”, “canté…”, etc.

¿Qué es dejar huellas? – Desde mi punto de vista, es afectar personas, marcar vidas. Tan sencillo como eso.

Recuerdo uno de esas veces que fuimos al río en Camiri. Un amigo quería cruzar a la otra orilla y comenzó la caminata; pero una chica quería hacer lo mismo pero se notaba que el fondo estaba con piedras. La chica pide que le ayuden a seguir a quien cruzaba a la orilla. El muchacho se da la vuelta y dice: “pero no es tan complicado, solo sigue mis huellas”.