Es simplemente seguir de pié y atentos para la siguiente batalla. Es esperar la siguiente lucha aunque nuestras fuerzas nos dicen que es hora de rendirse o distraerse.

Estaba escuchando una canción de Marcos Vidal y me llamó mucho la atención esta pequeña frase: “con la espada en nuestras manos todavía…” – una gran afirmación para sugerir que seguimos firmes sin importar las heridas recibidas o las derrotas anteriores.

No hay duda que cuando se camina hay muchas posibilidades de tropiezos, caidas y alguna que otra herida. Con todo, todos estamos llamados a levantarnos, dar pelea y tomar la espada en nuestras manos, al final valdrá la pena el esfuerzo.

¿Sigues con tu espada en las manos?