No hace mucho estuve mirando las finales de la NBA. Miami Heat es el nuevo campeón y en realidad no tuvieron mucho trabajo para hacerse del título. Lo merecían y lo consiguieron. En contraparte su oponen los, Oklahoma City Thunders, solo ganaron el primer juego, el resto de los partidos tuvieron una chance; pero no pudieron mantenerse. El punto con común, un pequeño error.

En Camiri, este viernes pasado, se disputaron las finales de los III Juegos Estudiantiles Plurinacionales. Camiri, tuvo la chance de ganar en futbol damas; pero un pequeño error de la defensa hizo que La Guardia se lleve el título de campeonas en esta categoría.

Por la tarde de ese mismo viernes, dos equipos de Camiri se disputaron el título de campeones en basquet, lo mismo; el equipo de la Escuela Cristiana no supo mantener la ventaja de cinco puntos en el último cuarto y terminó perdiendo el campeonato.

Un pequeño error.

En la película “El Juego Grandioso Jamás Jugado” (The Greatest Game Ever Played) – hay una frase que que me hizo recuerdo todos estos eventos pasados y considero que se aplica a cualquier situación de vida: “Hay dos tipos de personas (equipos) que llegan a la final, lo que saben controlar sus miedos y los que no”.