No hay nada como el silencio, siempre y cuando sepas escucharlo. Te puede recordar muchas cosas, te puede llevar a esos lugares donde la vida tiene otro sentido, donde la vida cobra el verdadero significado y las luces brillan mejor; es como respirar un aire más puro.

El silencio a veces te hace llorar, es que tiene esa particularidad que te hace sentir que en verdad extrañabas su presencia, que necesitabas tener un momento de charla y desahogo con quien sabe realmente escucharte.

¿Cuándo fue la última vez que dejamos de lado todo el ruído de las calles, de la sociedad, de la luces articiales y nos sentamos a escuchar lo que el silencio tiene que decirnos?

Quizá sea difícil escuchar al comienzo; pero a lo mejor sea porque nunca hemos praticado el escuchar.

En el silencio vamos a encontrar cosas que hace mucho hemos dejado olvidadas, cosas que creíamos perdidas. Te aseguro que te vas a sorprender de lo que vas a sentir.