Alegórico, en su totalidad.

Los invito, pasen por favor. Mi departamento no es tan cómodo, de hecho está un poco desordenado y hay rincones con un poco de suciedad; perdón por eso, es que no he tenido tiempo para limpiar y no suelo tener muchas visitas. Sí, hay un poco de polvo en mis libros, vuelvan a perdonar eso por favor. Les adelanto que es lo único que no podré regalar, esos libros cuentan mucho de mi y aún no estoy listo para que el mundo descubra tanto.

Para hacerlo oficial, les pido que me atiendan un momento, me gustaría explicar algunas cosas antes de comenzar.

Todo lo que pueden ver se los puedo regalar; pero por si tienen algunas dudas, les daré una explicación detallada en seguida. Como ya les dije, los libros no se regalan, por favor no insistan en eso; porque es lo único que conservaré para mi.

Sin mucha vuelta paso a mostrarles lo que pueden llevarse.

La silla junto a la ventana.

Tiene años de soledad encima. Su cualidad es que siempre me ha soportado en los momentos más complicados de mi soledad. Hubo ocaciones en que, estando con compañía, esta silla sabía que me encontraba completamente solo. Sí, yo sonreía; pero esta silla secaba mis lágrimas de soledad. Es muy cómoda, es muy fuerte, jamás necesitó una reparación y sabe guardar muy bien los secretos. Si alguno de ustedes la quiere, le aseguro que no sabrá ninguno de mis secretos. Es muy confiable.

¿Por qué la regalo? – se preguntarán. Sencillo. Mi soledad ahora tiene compañía. Ella es una poesía. Bueno, es todo lo que necesitan saber.

El escritorio en medio del estudio.

Guarda mis temores. Es muy amplio, tiene muchos cajones adicionales, es muy práctico y resistente. Ahí estan guardados todos mis temores, no se preocupen aún queda un montón de espacio, de hecho creo que ni se nota que hay cosas mías guardadas ahí; por más que busquen no podrán encontrar nada. Se ve vacío. Suelo ser muy temeroso, esto como detalle de mi vida; siempre busqué un lugar donde guardarlos y este escritorio fue perfecto para eso. Que no les quede duda, es un regalo también.

La máquina de escribir.

Sí, lo se; parece algo anticuado y raro en esta época; pero deje que les cuente un poco por favor. No la uso por completo, solamente para escribir algunas cosas, poemas pequeños y hasta algunos haikus. Obviamente que lo que más uso es mi computadora, ahí tengo la gran mayoría de lo que escribo; pero eso es algo un tanto más personal. Esta máquina tiene muchos poemas que no han salido a la luz, son poemas secretos, que a lo mejor no valen nada. Les aseguro que encontrarán la mejor historia de amor de todo el mundo. Se van a deleitar con ella. Estas locuras que hacemos por amor.

La cama.

En el cuarto siguiente encontrarán mi dormitorio, no es nada del otro mundo y solo esta mi cama; no duden en llevársela, les remarco que se llevarán noches de anciedad, de soledad y depresión. Aunque debo aclarar que esa cama me hizo dormir de una manera super genial, sí; descansé muy bien para luego despertar y enfrentar esta realidad. A mi me resulta cómoda, especialmente cuando duermes con un gran peso de dudas y desmotivaciones.

La mesita de la sala.

Ahí dejé todos mis temores. Parace muy pequeña; pero pesa mucho, en verdad pesa demasiado, a lo mejor van a necesitar ayuda para llevárse esa mesita. Se las recomiendo en gran manera, es muy buena para llevarse temores, esconderlos y hacer pensar que todo estará bien. Es perfecta para sentarse junto a ella y tomarse un buen café; lo mejor de todo es que justo cuando terminas el café, tus temores se ven disminuidos. Vale la pena, es una gran mesita. Se las recomiendo.

El basurero de madera.

Ahí puse todos mis errores. No quiero hablar mucho de esto; pero he sido muy cruel en muchas ocaciones, he dicho cosas por demás, he actuado de manera que alguna vez lastimé a las personas que amo. Más allá de mis locuras; la idea es amar y valorar a quien me eligió por encima de todo. Con todo, dije cosas que no eran correctas, pensé demás… en fin, cometí muchos errores hasta con amigos. Eché todo en este basurero, aún tiene mucho espacio, por si lo quieren.

¿Por qué regalar todo?.

Necesito espacio en mi departamento. Quiero cosas nuevas. Quiero luz, no quiero acostumbrarme a la oscuridad. Ya no quiero ser yo, quiero ser otro dejando, de a poco, lo feo que sale de mi.

Con toda confianza, por favor llévense lo que quieran.