Cae la lluvia, llueve más lento;
Las nubes se ven en cámara lenta
Y se pelean con los cerros y árboles;
Me dicen que escriba, me dan letras,
Las gotas me duelen;
Las rimas se ven en la gotas;
Pero es que ya no es igual.

Los poemas no paran,
Eso me pone tranquilo y suspiero,
La luna está de luto
Y eso que ya le toca estar de fiesta;
No he visto las charlas sincronizadas;
No hay futuro, solo el pasado hace eso;
No es lo mismo.

Te extrañaba, te lloraba,
Te escribía, te lamentaba,
Te soñaba, te llamaba,
Te veía, te sonreía,
Tanto para recibir silencio;
Debe ser porque nada es lo mismo.

El girasol se pone gris,
El sol no la reconoce.
El colibrí besa las hojas,
Las flores no entienden nada.
La luna brilla a medias,
Las estrellas intentan compensar.
De seguro porque nada es lo mismo.

Dejé este mundo antes de lo esperado;
Ya no importa nada.
Morí lentamente mientras escribía;
Pero no es de importancia.
El corazón tuvo su primer asincronía;
Pero ya no importa.

Soledad, silencio, distancia…
No estás aquí, por eso ya nada es lo mismo.