Cuando vi la película “The Matrix” por primera vez, fue algo emocionante. Aunque si se ve la cosa desde una perspectiva exageradamente correcta, no se puede apreciar lo que es bueno para nosotros.

Quiero rescatar una de las tantas frases del mentor guió a Neo, Morfeo. Justo cuando Neo termina de rescatar a Morfeo peleando y moviéndose igual o más rápido que los agentes y además salva a Trinity de morir en el helicóptero; de seguro cosas que solamente El Elegido podía hacer sin problemas. Neo no podía creer que era El Elegido, aún viendo todo lo que acaba de hacer, Morfeo le dice mirando fijamente a sus ojos: “Un día comprenderás que es muy distinto conocer el camino que transitarlo”

Esa frase tan sencilla se aplica a cada parte de nuestra vida. Sin lugas a dudas. Una cosa es pensar cómo es ser un padre, otra muy distinta serlo. No podemos pretender pensar o saber que podemos ser buenos esposos sin antes no encaminarnos en esa aventura. Es tan diferente pensar en montar un negocio; pero estar en el lugar y arriesgarse, es definitivamente muy distinto.

¿Qué hacer? – no caminar es la peor idea, dejar que otros caminen y tu seguirlos, no es lo más inteligente. Sencillo y creo que no queda otra opción, lo mejor es caminar y reconocer que al final del camino… valió la pena hacerlo.