No es necesario, no me esperes;
El camino ya está por terminar,
El amanecer es muy oscuro,
No me esperes ni un solo segundo.

No es importante, para ti;
El silencio es más creible,
Mis palabras no tienen peso,
Se las lleva tus suposiciones.

No me esperes en el sofá,
Te hará llorar, te hará recordar,
Ahí está mi perfume, mis ocurrencias;
Ve al cuarto de al lado.

Ya no hay nada que mover,
No hay palabras para rimar,
No hay puntuaciones entre líneas;
Los poemas van a dormir.

No me esperes, cumple tu palabra,
Mira el reloj solo para salir,
Mira el celular solo cuando te llamen,
Las canciones se volvieron sosas.

No me esperes, salí a buscarte;
Te perdí hace tiempo, nunca te tuve,
Nunca migraste de ese corazón,
No te saliste de ese amor.

No me esperes, sigues viviendo lejos;
Esperando un milagro, el segundo “mi amor”;
No me esperes, viajé muy lejos;
Estoy cansado para regresar.

No me esperes, el café se enfría;
El vodka se calienta,
El postre pierde su dulzura.
No me esperas, ya no es junio.

Ya me perdí, no me esperes;
No soy el mismo, cambié de dirección;
No hago que la rutina tenga color,
No hay sentido para despertar.

No me esperes, no te enamora nada,
Ni este poema, este día, esta foto.
Miro hacia adentro y reniego conmigo;
Yo sigo enamorado…