La Intro:

Pocas veces se leen historias iguales a esta, si hasta parecen copias de otras historias; pero pienso que en ciertas épocas, o distancias, es donde se repiten estas novelas vivas; claro que se consideran ciertos cambios en la trama y los personajes son distintos; pero al final de cuenta son historias de amor muy similares.

Esta historia no espaca de pecar en ser similar a otras que hayan leido u otras que se hayan vivido. Mejor les resumo esto que tengo entre nudos.

Ella:

Es una historia de amor. Es lo primero que pensé al ver los primetos capítulos. Ella como una flor; única, con su sonrisa siempre amplia y sin mezquinar de ella. Sus ojos sonreían a la par de sus labios, con la misma intensidad, con el mismo brillo; ambos eran su sello particular, un par de cómplices a la hora de regalar ternura, carisma y presencia. Su pelo era en sí perfecto, suelto, del color de la tarde, siempre radiante y perfumado como un jardín. Ella no tenía comparasión. Ella y su cuerpo perfecto como un baile de vals.

Ella, sin nombre para él, vivía en medio de sus letras, en medio de sus libros y sus sueños en prosa, ella respiraba poemas de un libro anónimo. Sin vacilar viajaba al futuro solo para verse sonreir.

Ella solía escribir en un libro viejo y a veces olvidado, soñando que sus escritos llegaban lejos, soñando que sus escritos volaban hasta lugares mágicos. Sí, ella escribía tanto como cualquier poeta.