Publico para ustedes esta poesía que publiqué el 24/08/2006. Una gran enseñanza, un gran desafía de vida. Hoy desperté con estas frase en mente y decidí buscarlo en medio de todo mi blog, lo encontré y recordé por qué lo había publicado. Que lo disfruten.

Dos caminos se tendí­an en un bosque amarillo,
y lamentablemente no podí­a estar en ambos
siendo un solo viajero; por largo tiempo me detuve
y contemplé uno de ellos tan lejos como pude
hasta donde se perdía en la maleza.

Entonces tomé el otro, tan justo como honesto,
y teniendo quizá el mejor motivo,
ya que las pasturas estaban más crecidas
y pedía ser recorrido
aunque quienes habí­an pasado por allí­
las habí­an desgastado casi por igual,
y esa mañana ambos por igual se tendí­an
sobre las hojas que ninguna pisada tornara ennegrecidas,
¡ah, dejaré el primer camino para otro dí­a!
y aún sabiendo que un camino conduce a otro,
dudé si alguna vez deberí­a regresar.

Y estaré diciendo esto con una visión,
en alguna parte, de aquí­ a épocas por venir;
dos caminos se tendí­an en un bosque, y yo,
yo tomé el menos transitado,
y eso ha hecho toda la diferencia.

Robert Frots (1874-1963)