Una vez me dijeron esta frase: “aún no cantes victoria…” – a decir verdad me llevó a pensar un poco, tanto que salió una “especie” de poesía que nunca la escribí, sólo existe en el aire y en la nostalgia.

No cantar victoria. Es no tomar por hecho lo que aún no esta hecho, no adelantarse a alguna situación en la cual no tenemos la plena seguridad que sucederá. Seguir peleando, seguir batallando y seguir trabajando hasta conseguir la victoria.

Pero, de igual manera me gusta una frase que escuché y me gustó mucho: “si alguna vez llegas al primer lugar, es porque siempre fuiste el mejor”.

Trabajamos para demostrar que somos buenos en algo, que valemos algo y que valemos el aire que respiramos. No estamos de paso por este planeta, estamos aquí para dejar marca. ¿Cómo demostrar que somos los mejores? – sin duda, trabajando duro para ello. Sin caer en el hecho de pensar que ya lo somos (no cantar victoria) sino demostranda cada día que valemos.

No hace mucho los Miami Heat ganaron el campeonato de la NBA. Lebron James se coronó como el jugador más valioso de la temporada (MVP) y llevó a su equipo a ganar el gran premio. Como un amigo me dijo una vez: “se la creyó y por eso es el mejor”.

La gran pregunta, ¿nos dedicamos a cantar victoria o a pelear todos los día?