De tanto ver triunfar las nulidades,
De tanto ver prosperar la injusticia,
De tanto ver agitarse el poder en manos de los malos;
El hombre llega a desanimarse de la virtud,
A reirse de la honra
Y a tener vergüenza de lo honesto.

Estuve la semana pasada y parte de la presente, en plenos correteos para poner a nuestro nombre un terreno aquí en Camiri (luego sabrán noticias de todo esto). En idas y venidas, de oficina en oficina, visité como 5 fotocopiadoras distintas, me topé con muchas personas y diferentes estados de ánimos.

La primera vez que llegué a Derechos Reales, en la ventanilla de quien me atendía pude leer el mensaje que introduce mi publicación, espero que les haga pensar igual a todos ustedes. ¿Estamos dentro de ese grupo?